El punto de carga de Cuernavaca aporta 250 kilómetro de autonomía en 30 minutos
Cuernavaca (Morelos, México) ha estrenado el primer punto de carga rápida para vehículos de Tesla en toda América Latina. El fabricante tiene previsto ampliar los lugares en los que se podrá rellenar la batería de sus coches. Este primer punto se encuentra en el kilómetro 87,5 de la carretera que une Acapulco con la Ciudad de México. La entrada está en la calle de Tulipanes Hawaianos. El Supercharger, nombre oficial de este equivalente a la antigua estación de servicio de los coches que usan combustibles, cuenta con seis puestos que podrán utilizan los propietarios del Model S, un sedán, o el Model X, un SUV de gama alta. En media hora de repostaje eléctrico se consiguen 250 kilómetros de autonomía.
Desde Tesla explican que quieren evitar contratiempos a sus clientes y son consciente del atractivo turístico de Acapulco. El fabricante insiste en que es un lugar óptimo para hacer una parada después de tres horas de ruta y volver a retomar el viaje. En total Tesla con 640 estaciones rápidas, como la recién estrenada, pero es la primera de toda América Latina.
La autonomía de estos vehículo está entre los 338 kilómetros y los 473. Lo habitual es que se puedan cargar en casa o en el trabajo. Querétaro y Jalisco también tiene puntos de carga públicos, pero no tan veloces como este recién inaugurado. Al acto asistió el Doctor Enrique Ochoa Reza, Director General de la Comisión Federal de Electricidad. Subrayó la vertiente más ecológica de estos coches: “Mientras que un vehículo de gasolina genera hasta tres toneladas de CO2 al año, uno eléctrico tiene cero emisiones”.
La firma de Elon Musk cuenta con una especial acogida en la Ciudad de México. El hecho de ser vehículos no contaminantes les permite transitar todos los días por la urbe al margen de las cada vez más frecuentes restricciones ambientales.
Ochoa mostró su disposición a ampliar el apoyo a estos vehículos a medida que crezca su adopción. En sus planes entra la destinar una central de generación de energía renovable para recargar los coches eléctricos e híbridos. Parte del impulso se dará también en la factura eléctrica. La CFE va a instalar medidores en hogares, oficinas y comercios en los que cuenten con estos modelos para no mezclar el consumo del edificio con el del medio de transporte. Según las estimaciones de su organismo el coste medio de cada recarga oscila entre 60 y 80 pesos. Pretenden instalar más “electrolineras”, gasolineras eléctricas, gratuitas y públicas en universidad, centro comerciales y lugares de gran tránsito por todo el país.
Tesla tiene su propia forma de comercializar, fabricar y cuidar sus coches. Sus técnicas recuerdan más a Apple que a cualquier fabricante de vehículos de motor. Un ejemplo está en la venta. Tienen sus propios locales, pero no son concesionarios, sino que que pertenecen a la firma y tienen el mismo precio. No hay diferencia entre una tienda y otra en un mismo país. No es casualidad que este primer punto de carga rápida esté en un centro comercial, Galerías Cuernavaca.
Novedades del motor.
Este blog está pensado para almacenar las noticias más interesantes que el autor a encontrado sobre el tema de tecnología del motor.
Páginas
jueves, 16 de junio de 2016
sábado, 24 de octubre de 2015
Conducimos el Toyota Mirai, el coche de pila de hidrógeno
MOTOR Un precio poco atractivo: 80.000 euros
Conducimos el Toyota Mirai, el coche de pila de hidrógeno
Un diseño con demasiados pliegues, grietas y rasgos inusuales en sus casi cinco metros
El motor tiene una potencia máxima de 155 caballos y acelera de 0 a 100 en 9,5 segundos
Los tanques tienen una autonomía de 500 kilómetros y se llenan en cinco minutos
Se venderán 700 unidades este año, 3.000 hasta 2017
O bien los japoneses no son muy buenos en el diseño de coches de propulsión alternativa, o somos nosotros que no sabemos verlo con los mismos ojos. El Toyota Prius no era un coche bonito y ahora, el Mirai de 4,89 metros, tampoco.
Esta berlina tiene unos pliegues, grietas y rasgos inusuales que polarizan tanto como su forma de propulsión de hidrógeno (que pasa por reacciones químicas hasta convertirse en electricidad).
Después de 20 años de numerosos prototipos de investigación y líneas de productos de prueba, Toyota es el primer fabricante del mundo con valor para sacar al mercado un modelo de serie. "El hidrógeno será en el futuro lo que fue la gasolina en los primeros 100 años de la industria del automóvil", asevera el presidente de Toyota y padre del Prius, Takechi Uchiyamada, "pero es necesario tiempo. También han pasado 10 años hasta producir un millón de coches híbridos".
Tras las promesas de una docena de fabricantes, se esperaba la llegada de la propulsión eléctrica por hidrógeno de pila de combustible. Pero a excepción de pequeñas pruebas de series especiales, autobuses y carretillas elevadoras experimentales, la verdad es que todavía no se había ido mucho más allá. BMW, Honda, General Motors o Daimler se han dejado millones en este camino.
Ahora, Toyota lanza el primer coche de serie movido por pila de combustible que, aunque sea más funcional y racional que los vehículos experimentales, no lo tendrá fácil en Europa. Para empezar, por su precio, que será de 80.000 euros. Por esta cantidad puede comprarse dos BMW i3, un Tesla Model S o un eficiente Mercedes S300 Hybrid Diesel.

La marca japonesa espera vender entre 50 y 100 Mirai en Europa entre 2015 y 2016. Pero incluso esa cifra tan modesta solo sería posible con la ayuda de las empresas energéticas, ya que en la actualidad apenas existen infraestructuras de repostaje. Desgraciadamente, la autonomía de 500 kilómetros no es un argumento disuasorio por sí mismo.
En Japón y, especialmente, en EEUU las condiciones son claramente más favorables. Un californiano, por ejemplo, puede comprar el Mirai por unos 46.000 euros y recibir una subvención de hasta 14.000 euros si desea alquilar el coche por 400 euros al mes.
Además, entre las ciudades de San Diego y Sacramento, el Mirai puede llenarse en los depósitos de hidrógeno de forma gratuita en las 100 estaciones de servicio que se están construyendo en este momento y hay un servicio de atención telefónica 24 horas al día por si hubiese algún problema. Por último, en EEUU existe una garantía de ocho años para componentes del sistema de hidrógeno, mientras que los europeos sólo tienen derecho a tres.

Motor eléctrico con pila de hidrógeno
El Mirai se impulsa por un motor eléctrico montado en la parte delantera y que no es muy diferente del motor del Prius. Tiene una potencia máxima de 155 caballos, puede acelerar de 0 a 100 kilómetros por hora en 9,6 segundos y tiene una velocidad máxima de 178 kilómetros por hora.
El arranque de este coche de tracción delantera, que pesa 1.850 kilogramos, es especialmente rápido en el modo "Power" gracias al par máximo de 335 Nm, y las retomas de velocidad nos han dejado una buena impresión cuando lo hemos probado por las autopistas americanas. En la dirección no es un modelo de precisión, pero tampoco es tan sintética como hace unos años, mientras que la suspensión tiene un ajuste sorprendentemente seco.
El motor eléctrico, las baterías y la electrónica a bordo provienen de los híbridos de la propia marca. Los tanques de alta presión (que pueden tragar 5 kilogramos de hidrógeno con sus 122,4 litros conjuntamente) se pueden llenar en una estación de servicio en 5 minutos, lo que debería ser suficiente para recorrer 500 kilómetros (la autonomía anunciada). Problemas como el arranque en frío o la evaporación (que ocurre cuando el coche está aparcado algún tiempo sin funcionar) se han resuelto en los últimos años.
El coche se llena con hidrógeno puro y éste se transforma en energía eléctrica en una unidad de procesamiento central de 370 células. Entonces, la energía se envía a la batería híbrida de níquel metal-hidruro montada bajo el piso del maletero o directamente al motor eléctrico.
En el interior, el Mirai (que significa "futuro") no es tan futurista como por fuera, a pesar de que la cabina recuerde a una nave espacial, sobre todo por las grandes superficies táctiles. Hay espacio para cuatro personas y mejores calidades que en el Prius. La unidad central de la pila de combustible se encuentra protegida en una estructura resistente a los impactos bajo los asientos delanteros, los dos depósitos están situados delante y detrás del eje trasero, lo que explica la posición relativamente alta de los asientos.
Características técnicas
Propulsión: Pila de combustible con electrólito de polímero sólido, 370 células en la unidad central, motor eléctrico síncrono. Batería: Níquel metal hidruro. Potencia: 154 CV. Par motor: 335 Nm. Transmisión: Una velocidad para delante y marcha-atrás. Peso: 1.850 kilos. Depósitos: 2, con presión de hidrógeno de 700 bar, volumen total 122,4 litros (delantero con 60 litros, trasero con 62,4 litros). Largo/Ancho/Alto: 4,890m/1,815m/1,535m. Batalla: 2,780m. Ocupantes: 4. Prestaciones: Velocidad máxima: 178 km/h. 0 a 100 km/h: 9,6 s. Consumo mixto: n.d. Emisiones CO2: 0 g/km. Autonomía: hasta 500 km.
Conducimos el Toyota Mirai, el coche de pila de hidrógeno
Un diseño con demasiados pliegues, grietas y rasgos inusuales en sus casi cinco metros
El motor tiene una potencia máxima de 155 caballos y acelera de 0 a 100 en 9,5 segundos
Los tanques tienen una autonomía de 500 kilómetros y se llenan en cinco minutos
Se venderán 700 unidades este año, 3.000 hasta 2017
O bien los japoneses no son muy buenos en el diseño de coches de propulsión alternativa, o somos nosotros que no sabemos verlo con los mismos ojos. El Toyota Prius no era un coche bonito y ahora, el Mirai de 4,89 metros, tampoco.
Esta berlina tiene unos pliegues, grietas y rasgos inusuales que polarizan tanto como su forma de propulsión de hidrógeno (que pasa por reacciones químicas hasta convertirse en electricidad).
Después de 20 años de numerosos prototipos de investigación y líneas de productos de prueba, Toyota es el primer fabricante del mundo con valor para sacar al mercado un modelo de serie. "El hidrógeno será en el futuro lo que fue la gasolina en los primeros 100 años de la industria del automóvil", asevera el presidente de Toyota y padre del Prius, Takechi Uchiyamada, "pero es necesario tiempo. También han pasado 10 años hasta producir un millón de coches híbridos".
Tras las promesas de una docena de fabricantes, se esperaba la llegada de la propulsión eléctrica por hidrógeno de pila de combustible. Pero a excepción de pequeñas pruebas de series especiales, autobuses y carretillas elevadoras experimentales, la verdad es que todavía no se había ido mucho más allá. BMW, Honda, General Motors o Daimler se han dejado millones en este camino.
Ahora, Toyota lanza el primer coche de serie movido por pila de combustible que, aunque sea más funcional y racional que los vehículos experimentales, no lo tendrá fácil en Europa. Para empezar, por su precio, que será de 80.000 euros. Por esta cantidad puede comprarse dos BMW i3, un Tesla Model S o un eficiente Mercedes S300 Hybrid Diesel.

La marca japonesa espera vender entre 50 y 100 Mirai en Europa entre 2015 y 2016. Pero incluso esa cifra tan modesta solo sería posible con la ayuda de las empresas energéticas, ya que en la actualidad apenas existen infraestructuras de repostaje. Desgraciadamente, la autonomía de 500 kilómetros no es un argumento disuasorio por sí mismo.
En Japón y, especialmente, en EEUU las condiciones son claramente más favorables. Un californiano, por ejemplo, puede comprar el Mirai por unos 46.000 euros y recibir una subvención de hasta 14.000 euros si desea alquilar el coche por 400 euros al mes.
Además, entre las ciudades de San Diego y Sacramento, el Mirai puede llenarse en los depósitos de hidrógeno de forma gratuita en las 100 estaciones de servicio que se están construyendo en este momento y hay un servicio de atención telefónica 24 horas al día por si hubiese algún problema. Por último, en EEUU existe una garantía de ocho años para componentes del sistema de hidrógeno, mientras que los europeos sólo tienen derecho a tres.

Motor eléctrico con pila de hidrógeno
El Mirai se impulsa por un motor eléctrico montado en la parte delantera y que no es muy diferente del motor del Prius. Tiene una potencia máxima de 155 caballos, puede acelerar de 0 a 100 kilómetros por hora en 9,6 segundos y tiene una velocidad máxima de 178 kilómetros por hora.
El arranque de este coche de tracción delantera, que pesa 1.850 kilogramos, es especialmente rápido en el modo "Power" gracias al par máximo de 335 Nm, y las retomas de velocidad nos han dejado una buena impresión cuando lo hemos probado por las autopistas americanas. En la dirección no es un modelo de precisión, pero tampoco es tan sintética como hace unos años, mientras que la suspensión tiene un ajuste sorprendentemente seco.
El motor eléctrico, las baterías y la electrónica a bordo provienen de los híbridos de la propia marca. Los tanques de alta presión (que pueden tragar 5 kilogramos de hidrógeno con sus 122,4 litros conjuntamente) se pueden llenar en una estación de servicio en 5 minutos, lo que debería ser suficiente para recorrer 500 kilómetros (la autonomía anunciada). Problemas como el arranque en frío o la evaporación (que ocurre cuando el coche está aparcado algún tiempo sin funcionar) se han resuelto en los últimos años.
El coche se llena con hidrógeno puro y éste se transforma en energía eléctrica en una unidad de procesamiento central de 370 células. Entonces, la energía se envía a la batería híbrida de níquel metal-hidruro montada bajo el piso del maletero o directamente al motor eléctrico.
En el interior, el Mirai (que significa "futuro") no es tan futurista como por fuera, a pesar de que la cabina recuerde a una nave espacial, sobre todo por las grandes superficies táctiles. Hay espacio para cuatro personas y mejores calidades que en el Prius. La unidad central de la pila de combustible se encuentra protegida en una estructura resistente a los impactos bajo los asientos delanteros, los dos depósitos están situados delante y detrás del eje trasero, lo que explica la posición relativamente alta de los asientos.
Características técnicas
Propulsión: Pila de combustible con electrólito de polímero sólido, 370 células en la unidad central, motor eléctrico síncrono. Batería: Níquel metal hidruro. Potencia: 154 CV. Par motor: 335 Nm. Transmisión: Una velocidad para delante y marcha-atrás. Peso: 1.850 kilos. Depósitos: 2, con presión de hidrógeno de 700 bar, volumen total 122,4 litros (delantero con 60 litros, trasero con 62,4 litros). Largo/Ancho/Alto: 4,890m/1,815m/1,535m. Batalla: 2,780m. Ocupantes: 4. Prestaciones: Velocidad máxima: 178 km/h. 0 a 100 km/h: 9,6 s. Consumo mixto: n.d. Emisiones CO2: 0 g/km. Autonomía: hasta 500 km.
miércoles, 4 de febrero de 2015
Ferrari 488 GTB: alma sobrealimentada
MOTOR 670 caballos de potencia
Acelera de 0 a 100 km/h en tres segundos y los 200 km/h en 8,3
Comienzan a anunciarse las novedades del Salón del Automóvil de Ginebra y la que no puede pasar desapercibida nunca es la de Ferrari. En este caso es el 488 GTB, el heredero del 458 Italia que llega después de haber roto moldes con el California Turbo. Este V8 turboalimentado de 670 caballos tiene unas prestaciones dinámicas dignas de un coche de competición.
Y es que Ferrari ha aunado su experiencia en Fórmula 1, en el Campeonato del Mundo de Resistencia (WEC) y en el programa XX para aplicar toda esa sabiduría en su modelo más importante. Aerodinámica y suspensiones activas, caja de cambios con gestión variable del par, motor de doble turbo... todo orientado a conseguir la máxima efectividad en la carretera.
Sin duda lo más destacado de este V8 turboalimentado son sus 670 caballos. La arquitectura de su motor de cuatro litros y su montaje en posición central trasera nos remite al mítico 308 GTB que instauró hace cuarenta años esta configuración mecánica en la marca del cavallino. El par máximo es de 760 Nm, pero Ferrari presume de que la respuesta del acelerador en séptima velocidad a 2.000 rpm es de 0,8 segundos... Un propulsor todopoderoso.
Con este corazón, el Ferrari 488 GTB es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en tres segundos, empleando unos impactantes 8,3 en alcanzar los 200 km/h desde parado. Su velocidad máxima supera los 330 km/h.

El potencial mecánico vendrá bien acompasado por una aerodinámica de referencia (el Ferrari 488 GTB genera un 50% más de 'downforce' que el Italia reduciendo además la resistencia al aire). Esto es posible gracias a elementos como el doble spoiler frontal, los bajos aerodinámicos con generadores de vórtices o el alerón trasero activo.
La electrónica también se pone al servicio del conductor, con un control de estabilidad menos intrusivo que trabaja bien coordinado con el control de tracción F1-Trac y el diferencial electrónico E-Diff.
Por lo demás, la configuración del cockpit es una evolución de la del 458 Italia con todos los controles agrupados en el volante, intermitentes incluidos y la minimalista 'consola central' orientada siempre hacia el piloto. Ferrari asegura que pese a que el ambiente es absolutamente de carreras, el conductor mantendrá un alto nivel de confort.
Acelera de 0 a 100 km/h en tres segundos y los 200 km/h en 8,3
Comienzan a anunciarse las novedades del Salón del Automóvil de Ginebra y la que no puede pasar desapercibida nunca es la de Ferrari. En este caso es el 488 GTB, el heredero del 458 Italia que llega después de haber roto moldes con el California Turbo. Este V8 turboalimentado de 670 caballos tiene unas prestaciones dinámicas dignas de un coche de competición.
Y es que Ferrari ha aunado su experiencia en Fórmula 1, en el Campeonato del Mundo de Resistencia (WEC) y en el programa XX para aplicar toda esa sabiduría en su modelo más importante. Aerodinámica y suspensiones activas, caja de cambios con gestión variable del par, motor de doble turbo... todo orientado a conseguir la máxima efectividad en la carretera.
Sin duda lo más destacado de este V8 turboalimentado son sus 670 caballos. La arquitectura de su motor de cuatro litros y su montaje en posición central trasera nos remite al mítico 308 GTB que instauró hace cuarenta años esta configuración mecánica en la marca del cavallino. El par máximo es de 760 Nm, pero Ferrari presume de que la respuesta del acelerador en séptima velocidad a 2.000 rpm es de 0,8 segundos... Un propulsor todopoderoso.
Con este corazón, el Ferrari 488 GTB es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en tres segundos, empleando unos impactantes 8,3 en alcanzar los 200 km/h desde parado. Su velocidad máxima supera los 330 km/h.

El potencial mecánico vendrá bien acompasado por una aerodinámica de referencia (el Ferrari 488 GTB genera un 50% más de 'downforce' que el Italia reduciendo además la resistencia al aire). Esto es posible gracias a elementos como el doble spoiler frontal, los bajos aerodinámicos con generadores de vórtices o el alerón trasero activo.
La electrónica también se pone al servicio del conductor, con un control de estabilidad menos intrusivo que trabaja bien coordinado con el control de tracción F1-Trac y el diferencial electrónico E-Diff.
Por lo demás, la configuración del cockpit es una evolución de la del 458 Italia con todos los controles agrupados en el volante, intermitentes incluidos y la minimalista 'consola central' orientada siempre hacia el piloto. Ferrari asegura que pese a que el ambiente es absolutamente de carreras, el conductor mantendrá un alto nivel de confort.
martes, 6 de enero de 2015
Mercedes-Benz F 015 Luxury in motion
Unas horas antes de que se presente oficialmente en el CES 2015 de Las Vegas, Estados Unidos, Mercedes-Benz ha desvelado su última creación, un prototipo autónomo denominado Mercedes-Benz F 015 Luxury in motion que adelanta una de las posibles alternativas para la movilidad del futuro. Se trata de un escaparate tecnológico que muestra todas las ideas desarrolladas por la compañía alemana en el ámbito de la conducción autónoma.
Con un moderno diseño, que pretende llamar la atención del espectador, y un interior lujoso con ambiente de salón, pensado como un espacio privado para el descanso, el ocio o el trabajo, una vez liberados nosotros de la tarea de conducir, este F 015 se une a la familia formada por el S 500 Intelligent Drive y el Future Truck 2025, otros dos prototipos autónomos presentados anteriormente.
Con una longitud de 5,22 metros, una anchura de 2,01 metros y una altura de 1,52 metros, este prototipo destaca por sus puertas traseras de apertura inversa, o suicidas, por sus cortos voladizos, por la ausencia de montante central y por ventanillas y lunas opacas, aunque lo más llamativo son los módulos LED del frontal y la zaga, que sirven tanto para funciones de alumbrado como para mostrar el modo de conducción en el que se encuentra (autónomo, en color azul, o manual, en blanco).

Además, estos LED delanteros y traseros permiten al coche comunicarse con peatones y otros usuarios de la vía. Por delante, por ejemplo, es capaz de hacer ver a un peatón que se encuentre frente a él que lo ha detectado, emitiendo destellos que siguen el movimiento de la persona. Por detrás, asimismo, avisa a otros vehículos de que hay un peaton por delante, mostrando la misma secuencia que los LED delanteros.
Bajo la piel del F 015 encontramos un sistema de propulsión eléctrico, de pila de combustible, basado en el del F-Cell Plug-In Hybrid de 2011. Combina dos motores eléctricos de 100 kW (136 CV) cada uno, ubicados en el eje trasero, que propulsan precisamente las ruedas posteriores y, juntos, generan una potencia máxima de 200 kW o 272 CV y un par motor máximo de 400 Nm, disponible desde el inicio de la marcha.

Según la marca, la autonomía es de 1.100 kilómetros, 200 de ellos gracias a las baterías y 900 facilitados por los depósitos de hidrógeno, fabricados por cierto en plástico reforzado con fibra de carbono o CFRP. Las prestaciones resultan en un 0 a 100 km/h de 6,7 segundos y una velocidad máxima de 200 km/h. Además, el consumo es de 0,6 kilogramos de hidrógeno cada cien kilómetros, lo que equivaldría a unos 2 litros a los cien kilómetros en un vehículo diésel.
Como en el salón de casa
Sobre todo en los trayectos diarios en coche, de casa al trabajo y viceversa, si eliminamos la obligación de mantener la atención en la carretera, se abre un gran abanico de posibilidades en lo que a diseño interior se refiere. Tanto "conductor" (que ya no tiene por qué ser tal) como acompañantes, pueden dedicar el tiempo a otra cosa: descanso, entretenimiento, trabajo, etc...
De ahí que haya unos asientos giratorios, de curioso diseño y muy cómodos, materiales de gran calidad para sentirnos a gusto (madera de nogal, cuero, etcétera) o pantallas de gran resolución para entretenerse (seis en total: panel de instrumentos, una en cada puerta y una en la pared trasera del habitáculo). Se mantienen, eso sí, el volante y los pedales, puesto que la opción de conducir uno mismo sigue disponible.

El futuro, según Mercedes-Benz (y otras marcas, puesto que es una tendencia de toda la industria y no de un único fabricante), pasa por la conducción autónoma.
Con un moderno diseño, que pretende llamar la atención del espectador, y un interior lujoso con ambiente de salón, pensado como un espacio privado para el descanso, el ocio o el trabajo, una vez liberados nosotros de la tarea de conducir, este F 015 se une a la familia formada por el S 500 Intelligent Drive y el Future Truck 2025, otros dos prototipos autónomos presentados anteriormente.
Con una longitud de 5,22 metros, una anchura de 2,01 metros y una altura de 1,52 metros, este prototipo destaca por sus puertas traseras de apertura inversa, o suicidas, por sus cortos voladizos, por la ausencia de montante central y por ventanillas y lunas opacas, aunque lo más llamativo son los módulos LED del frontal y la zaga, que sirven tanto para funciones de alumbrado como para mostrar el modo de conducción en el que se encuentra (autónomo, en color azul, o manual, en blanco).

Además, estos LED delanteros y traseros permiten al coche comunicarse con peatones y otros usuarios de la vía. Por delante, por ejemplo, es capaz de hacer ver a un peatón que se encuentre frente a él que lo ha detectado, emitiendo destellos que siguen el movimiento de la persona. Por detrás, asimismo, avisa a otros vehículos de que hay un peaton por delante, mostrando la misma secuencia que los LED delanteros.
Bajo la piel del F 015 encontramos un sistema de propulsión eléctrico, de pila de combustible, basado en el del F-Cell Plug-In Hybrid de 2011. Combina dos motores eléctricos de 100 kW (136 CV) cada uno, ubicados en el eje trasero, que propulsan precisamente las ruedas posteriores y, juntos, generan una potencia máxima de 200 kW o 272 CV y un par motor máximo de 400 Nm, disponible desde el inicio de la marcha.

Según la marca, la autonomía es de 1.100 kilómetros, 200 de ellos gracias a las baterías y 900 facilitados por los depósitos de hidrógeno, fabricados por cierto en plástico reforzado con fibra de carbono o CFRP. Las prestaciones resultan en un 0 a 100 km/h de 6,7 segundos y una velocidad máxima de 200 km/h. Además, el consumo es de 0,6 kilogramos de hidrógeno cada cien kilómetros, lo que equivaldría a unos 2 litros a los cien kilómetros en un vehículo diésel.
Como en el salón de casa
Sobre todo en los trayectos diarios en coche, de casa al trabajo y viceversa, si eliminamos la obligación de mantener la atención en la carretera, se abre un gran abanico de posibilidades en lo que a diseño interior se refiere. Tanto "conductor" (que ya no tiene por qué ser tal) como acompañantes, pueden dedicar el tiempo a otra cosa: descanso, entretenimiento, trabajo, etc...
De ahí que haya unos asientos giratorios, de curioso diseño y muy cómodos, materiales de gran calidad para sentirnos a gusto (madera de nogal, cuero, etcétera) o pantallas de gran resolución para entretenerse (seis en total: panel de instrumentos, una en cada puerta y una en la pared trasera del habitáculo). Se mantienen, eso sí, el volante y los pedales, puesto que la opción de conducir uno mismo sigue disponible.

El futuro, según Mercedes-Benz (y otras marcas, puesto que es una tendencia de toda la industria y no de un único fabricante), pasa por la conducción autónoma.
jueves, 6 de noviembre de 2014
Girocoches: autos de 2 ruedas que mantienen el equilibrio
¿Un coche con sólo 2 ruedas que se mantiene erguido incluso parado?
Mantener el equilibrio como un Segway parece futurista, pero los primeros girocoches datan de principios del siglo XX. Ahora, Daniel Kim, un ecléctico emprendedor estadounidense de 30 años, desempolva el concepto con el C1: parte coche, parte motocicleta, parte Segway. Coches sobre 2 ruedas
Hay expertos del mundo del automóvil que, como Benoit Jacob, jefe de diseño de la división eléctrica de BMW, opinan que la movilidad del futuro será con cuatro ruedas o con ninguna.
Tras estudiar las propuestas en bicicletas eléctricas, vehículos personales y motocicletas eléctricas de varias compañías europeas y estadounidenses, en *faircompanies tenemos más reservas al respecto y, más que debilitarse, aumenta la oferta sobre 2 ruedas.
Los girocoches pretenden llevar a los vehículos de 2 ruedas a un nuevo estadio de desarrollo, más allá de incluir motor eléctrico y nuevos materiales, sistemas de conducción, geolocalización y seguridad activa y pasiva, etc. Pero los girocoches, vehículos de dos ruedas que, con el uso de giróscopos, mantienen siempre su equilibrio, convierten la innovación técnica en conceptual.
La diferencia entre una bicicleta o una motocicleta y un girocoche consiste en que, en los dos primeros casos, el equilibrio dinámico es proporcionado por la fuerza del usuario (bicicleta) o motor (motocicleta); mientras que, en el girocoche, el equilibrio procede de la fuerza niveladora de uno o más giróscopos.
La agilidad y escaso impacto ecológico de los vehículos de 2 ruedas La movilidad del futuro, hasta que alcance el estadio de desplazamiento "sin ruedas", como aventura Jacob, tiene un futuro brillante sobre 2 ruedas, sobre todo gracias a la nueva época dorada de la bicicleta y a avances que mejoran radicalmente la estabilidad y facilidad de conducción de motocicletas y vehículos personales. Entre los motivos que aseguran un futuro brillante a este tipo de vehículos, destaca su menor inercia y consumo energético durante el desplazamiento y, por tanto, menor impacto ecológico que los vehículos con 4 ruedas, más pesados.
Además, 2 ruedas no equivalen a motocicleta o bicicleta. Entre los avances que garantizan el futuro de la movilidad privada sobre 2 ruedas destaca el mencionado giróscopo, que otorga equilibrio a estos vehículos e impide que caigan por su propio peso cuando no están en movimiento, o que una colisión lateral los desestabilice completamente.
Las fuerzas estabilizadoras del equilibrio mecánico Como aprende cualquier niño cuando monta por primera vez en bicicleta, la inercia del movimiento del vehículo a pedales mantiene al conductor a salvo de una caída y, en cambio, la pérdida de esta inercia hace que, si no lo impedimos, la bicicleta caiga a un lado u otro por su propio peso.
Poco después de que la bicicleta se popularizara en las ciudades europeas, León Foucault inventó el giróscopo.
Ambas tecnologías, el vehículo a 2 ruedas y el equilibrio que el péndulo de Foucault concede a un eje de simetría, parecían condenadas a encontrarse en el futuro.
En los últimos años, aparecen finalmente vehículos con diseños dispares que integran sensores giroscópicos para mantener un equilibrio que cuesta creer a nuestro cerebro a simple vista. Es el caso del Segway (2001), cuyo único eje de 2 ruedas mantiene la plataforma vertical sobre la que se desplaza el usuario siempre derecha. C1, un coche de 2 ruedas que se mantiene erguido incluso estacionado Ahora, el emprendedor californiano Daniel "Danny" Kim combina el equilibrio del giróscopo en su prototipo C1, un vehículo de 2 ruedas con carrocería de coche burbuja que se mantiene en equilibrio incluso cuando está totalmente parado o, más importante, cuando es desestabilizado por un impacto lateral o maniobra brusca. Kirsten Dirksen de *faircompanies entrevistó a Danny Kim, fundador de Lit Motors, en el taller de la startup en San Francisco. Kim nos explica que prefirió empezar desde cero con el diseño de su C1, uno de los dos vehículos que su compañía comercializará en breve (el otro es un escúter plegable y con espacio de carga para países en desarrollo).
Diseño minimalista, especificaciones futuristas El C1 es un vehículo valiente, cuyo diseño tiene la vocación pulcra y minimalista de compañías ajenas al sector del motor (Kim menciona los diseños de Apple con recurrencia).
Pero donde el vehículo brilla realmente es en su propia concepción tecnológica, que no encaja en ninguna categoría de vehículo: sensores giroscópicos para mantenerse en equilibrio como el Segway, 2 ruedas como una motocicleta y carrocería cubierta como un automóvil (o coche burbuja; también ciclocoche). Kim también ha integrado a fondo el uso del C1 a través de una aplicación para teléfonos inteligentes, que controla la recarga de la batería de su motor eléctrico, así como su estado técnico y conducción.
Como ocurrió en los años 50 con los coches burbuja europeos (tales como el Messerschmitt KR200 "Kabinenroller"), el C1 de Lit Motors trata de instaurar un nuevo segmento: un automóvil tan pequeño y eficiente como sea posible, conservando su carrocería; o, visto desde el otro extremo, una motocicleta convertida en turismo. El vehículo tiene la agilidad y prestaciones de una motocicleta (aceleración de 0 a 100 kilómetros/hora -de 0 a 60 mph- en 6-8 segundos; batería eléctrica con rango de 241 kilómetros -150 millas- con una sola carga); y la atención por la seguridad y la estabilidad de un coche.
Comodidad de conducción, estabilidad, seguridad La verdadera osadía del C1 es su equilibrio y lo que ello conlleva en cuanto a comodidad de la conducción, seguridad y facilidad de estacionamiento, al no requerir ninguna muleta adicional para mantenerse derecho, ni siquiera cuando se ejerce presión continuada sobre sus laterales.
Sea visto como una motocicleta con carrocería de automóvil que no cae ni siquiera estacionada, o como un coche burbuja que ha sustituido las tres ruedas del Messerschmitt KR200 o los 2 ejes asimétricos del Isetta, el C1 no sólo incorpora las mejoras exigibles de cualquier vehículo burbuja diseñado en la actualidad. Sin desmerecer el diseño, la carrocería ligera y resistente, el motor eléctrico o la integración con nuestra identidad digital a través del teléfono inteligente, el giróscopo es el auténtico avance del Lit Motors C1, su verdadera "killer app", una característica que le sitúa en el futuro, un paso por delante de cualquier motocicleta o coche burbuja en cuanto a estabilidad y equilibrio en la conducción.
Volante de inercia Hace apenas una década, el concepto del que parte el C1 habría resultado todavía más atrevido: un vehículo que comparte tecnología de estabilización (giróscopo) con el teléfono inteligente (iPhone 4S) que interacciona con él habría resultado propio de una película de ciencia-ficción hace apenas unos años.
La tecnología tras la que el C1 se mantiene erguido es tan interesante como elemental. Kim emplea volantes de inercia que contrarrestan al movimiento rotativo causado por la gravedad del vehículo o incluso por una fuerza incidiendo sobre éste.
Los volantes de inercia incluido son proporcionalmente más potentes que los incorporados por el Segway y otros vehículos que tienen que superar una presión inferior.
Proporcionan 179,7 kgf m (kilopondios, o kilogramos de fuerza por metro), o 1.300 libras de fuerza por pie.
Como la potencia del giróscopo impediría el giro y otras maniobras, el C1 incorpora un sistema electrónico que analiza las necesidades a cada instante y, como consecuencia, aumenta o reduce la presión sobre los volantes de inercia, como explica Domenick Yoney en AutoblogGreen. Lo mejor de un coche, una motocicleta, un Segway La startup Lit Motors no es una empresa automovilística convencional.
La oficina de San Francisco en la que su fundador, Danny Kim, recibió a *faircompanies, se parece más a la sede de una empresa de Internet o al taller de un centro especializado en prototipos artesanales de diseño industrial futurista.
Lit Motors se beneficia de la cultura del desarrollo ágil, hasta hace poco asociado sobre todo al desarrollo de software, pero ahora aplicado también a una nueva generación de empresas del motor, muchas de las cuales comercializan vehículos eléctricos.
Es la intención de la startup de Danny Kim, que ultima los preparativos de sus dos primeros modelos, el futurista C1 con giróscopo y la moto escúter plegable y con espacio para carga.
La rígida innovación del transporte privado Desde su oficina de artesano, Danny Kim está replanteándose varias de las fronteras rígidas que han hecho de los distintos segmentos del transporte privado establecimientos estancos, donde la innovación es aplicada con rigidez y siempre de acuerdo con los cánones que han demostrado un éxito técnico y comercial previo.
Pese a la importancia que Kim otorga a la interacción ágil y desenfadada con los dos vehículos que ultima su compañía, cree que el único modo que reducir dramáticamente el coste del C1 es produciendo suficientes unidades, según el mandato de las economías de escala.
El dilema de la producción a gran escala para aumentar la competitividad de sus productos es uno de los hándicap al que se enfrentan pequeñas empresas y artesanos cualificados de los países ricos. Porque las economías desarrolladas, faltas de ofertas de trabajo, deberían animar a sus jóvenes más brillantes a que sigan la estela de emprendedores como el propio Danny Kim. Daniel Kim cree que, con un volumen de producción de 10.000 unidades, el C1 podría venderse a 16.000 dólares.
El advenimiento de la llamada movilidad sostenible parece haber cambiado la situación.
Sólo en la Costa Oeste, varias empresas fabrican motocicletas eléctricas (Zero Motorcycles del emprendedor Neil Saiki -entrevistado por *faircompanies-, Mission Motors, Brammo) y coches eléctricos, con Tesla Motors como principal aspirante a consolidarse.
Estas compañías desarrollan, no obstante, una mera versión eléctrica de vehículos convencionales.
El C1 de Lit Motors, en cambio, se atreve con la siguiente frontera, más allá de la imancipación de los combustibles fósiles: el propio concepto de vehículo y su estabilidad.
Una nueva época dorada para los inventores El taller de Daniel Kim es el lugar adecuado para trabajar en un vehículo situado en la intersección entre el vehículo personal con giróscopo, la motocicleta eléctrica y el microcoche eléctrico.
Pese a sus 30 años, el taller de Kim en el barrio de San Francisco de SOMA no sólo es el espacio creativo del que parten los dos remarcables diseños de Lit Motors.
Al contrario, los vehículos Cargo Scooter y C1 son la última obra de un artesano del diseño industrial.
Una muestra: durante la visita de *faircompanies y tras enseñarnos sus dos vehículos, Kim nos mostró otros trabajos, tales como unas gafas de lectura, una guitarra de madera y tantos otros objetos e ideas, con prototipos o todavía sin ellos.
La mesa de trabajo de Lit Motors Este eclecticismo ha contribuido a que las innovaciones del C1 huyan de lo convencional.
El prototipo de Lit Motors se merece el reconocimiento por la originalidad de la propuesta. La estabilización del giróscopo logra convertir una motocicleta eléctrica con carrocería en un coche de 2 ruedas, con las consiguientes mejoras en movilidad, maniobrabilidad, tamaño e impacto ecológico, sin por ello renunciar a la seguridad.
El taller donde todo ocurre (Lit Motors design house) es un paseo por la evolución creativa de Daniel Kim hasta llegar a los dos vehículos que pretende comercializar.
En el primer piso, Kim aparca su Land Rover con motor biodiésel, un proyecto al que dedicó 7.000 horas de trabajo. Trabajando por su cuenta y aprendiendo sobre la marcha, en un año y medio había reducido a la mitad el consumo de combustible.
Primero la actitud y, con perseverancia, el resto La conversión del Land Rover fue simplemente un primer paso. "Crecí en Portland, Oregón.
El movimiento DIY -hazlo tú mismo- es muy popular allí, y la locura de los SUV estaba en su punto álgido.
Todos mis amigos se estaban fabricando sus propias bicicletas y bolsas, mientras yo decidí mejorar la eficiencia de mi propio coche.
El segundo piso del taller está dedicado a la motocicleta Cargo Scooter. Con una inversión mínima y, eso sí, perseverancia y mucho trabajo (reconoce dedicar mucho tiempo a sus proyectos), Kim concibió el prototipo de motocicleta de carga plegable por 5.000 dólares. Según sus cálculos, el mismo trabajo con similares resultados costaría a la mayoría de compañías entre 100.000 y 500.000 dólares. C1: el "iPhone rodante" Finalmente, el tercer piso del taller de Lit Motors alberga el proyecto C1, vehículo que su creador ve como "un iPhone sobre ruedas": minimalista, pionero, con funcionalidades que, una vez mostradas al usuario, éste se pregunta por qué no han aparecido en vehículos comerciales anteriores.
A diferencia de Steve Jobs, Daniel Kim no cuenta con el crédito de décadas de trabajo ni con los ilimitados recursos de una compañía global.
Quizá esta sea, sin embargo, su principal ventaja. Parte de cero y él domina, desde la mesa del inventor, todos y cada uno de los detalles de su vehículo.
Sin herencias envenenadas ni estructuras burocráticas que coarten su dedicación.
Girocoches: los precursores tecnológicos del C1
El concepto del girocoche, un vehículo de 2 ruedas que usaba el péndulo de Foucault para mantenerse derecho, apareció descrito primero en un libro de ciencia ficción de 1911, de Kenneth Brown: Two Boys in a Gyrocar: The story of a New York to Paris Motor Race.
El primer prototipo de girocar, el Schilovski Gyrocar, fue encargado en 1912 por el conde ruso Pyotr Shilovsky. La compañía británica Wolseley Tool and Motorcar Company se encargó de desarrollarlo y entregarlo en Londres en 1914.
El vehículo era pesado (2,75 toneladas), poco potente y difícil de maniobrar, pero incluía hasta 6 espaciosas plazas en un diseño descapotable. En 1927, Louis Brennan desarrolló un girocoche más ligero y operativo con la ayuda económica de John Cortauld.
El vehículo, con motor eléctrico, se equilibraba con dos giroscopios que rotaban uno contra el otro, situados bajo los asientos delanteros. Años 60: Ford Gyron y Gyro Transports Systems Gyro-X En 1961, Ford exhibió un vehículo conceptual bautizado como Gyron, únicamente con dos ruedas y giroscopios estabilizadores.
El prototipo no estaba siquiera en funcionamiento, y la marca dejó claro que no iba a proseguir con la idea ni planeaba comercializar girocoches: Poco después, en 1967, la empresa californiana Gyro Transport Systems lanzó el modelo Gyro-X, vehículo giroscópico con 80 caballos de potencia, 200 km/h (125 mph) de velocidad punta y aceleraciones propias de una motocicleta.
El vehículo cayó rápidamente en el olvido:
Un siglo después de los primeros intentos para comercializar un coche giroscópico, el C1 desempolva la idea, esta vez no sólo con la intención de crear un prototipo como visión del futuro, sino un modelo versátil, rápido, atractivo, suficientemente económico.
Mantener el equilibrio como un Segway parece futurista, pero los primeros girocoches datan de principios del siglo XX. Ahora, Daniel Kim, un ecléctico emprendedor estadounidense de 30 años, desempolva el concepto con el C1: parte coche, parte motocicleta, parte Segway. Coches sobre 2 ruedas
Hay expertos del mundo del automóvil que, como Benoit Jacob, jefe de diseño de la división eléctrica de BMW, opinan que la movilidad del futuro será con cuatro ruedas o con ninguna.
Tras estudiar las propuestas en bicicletas eléctricas, vehículos personales y motocicletas eléctricas de varias compañías europeas y estadounidenses, en *faircompanies tenemos más reservas al respecto y, más que debilitarse, aumenta la oferta sobre 2 ruedas.
Los girocoches pretenden llevar a los vehículos de 2 ruedas a un nuevo estadio de desarrollo, más allá de incluir motor eléctrico y nuevos materiales, sistemas de conducción, geolocalización y seguridad activa y pasiva, etc. Pero los girocoches, vehículos de dos ruedas que, con el uso de giróscopos, mantienen siempre su equilibrio, convierten la innovación técnica en conceptual.
La diferencia entre una bicicleta o una motocicleta y un girocoche consiste en que, en los dos primeros casos, el equilibrio dinámico es proporcionado por la fuerza del usuario (bicicleta) o motor (motocicleta); mientras que, en el girocoche, el equilibrio procede de la fuerza niveladora de uno o más giróscopos.
La agilidad y escaso impacto ecológico de los vehículos de 2 ruedas La movilidad del futuro, hasta que alcance el estadio de desplazamiento "sin ruedas", como aventura Jacob, tiene un futuro brillante sobre 2 ruedas, sobre todo gracias a la nueva época dorada de la bicicleta y a avances que mejoran radicalmente la estabilidad y facilidad de conducción de motocicletas y vehículos personales. Entre los motivos que aseguran un futuro brillante a este tipo de vehículos, destaca su menor inercia y consumo energético durante el desplazamiento y, por tanto, menor impacto ecológico que los vehículos con 4 ruedas, más pesados.
Además, 2 ruedas no equivalen a motocicleta o bicicleta. Entre los avances que garantizan el futuro de la movilidad privada sobre 2 ruedas destaca el mencionado giróscopo, que otorga equilibrio a estos vehículos e impide que caigan por su propio peso cuando no están en movimiento, o que una colisión lateral los desestabilice completamente.
Las fuerzas estabilizadoras del equilibrio mecánico Como aprende cualquier niño cuando monta por primera vez en bicicleta, la inercia del movimiento del vehículo a pedales mantiene al conductor a salvo de una caída y, en cambio, la pérdida de esta inercia hace que, si no lo impedimos, la bicicleta caiga a un lado u otro por su propio peso.
Poco después de que la bicicleta se popularizara en las ciudades europeas, León Foucault inventó el giróscopo.
Ambas tecnologías, el vehículo a 2 ruedas y el equilibrio que el péndulo de Foucault concede a un eje de simetría, parecían condenadas a encontrarse en el futuro.
En los últimos años, aparecen finalmente vehículos con diseños dispares que integran sensores giroscópicos para mantener un equilibrio que cuesta creer a nuestro cerebro a simple vista. Es el caso del Segway (2001), cuyo único eje de 2 ruedas mantiene la plataforma vertical sobre la que se desplaza el usuario siempre derecha. C1, un coche de 2 ruedas que se mantiene erguido incluso estacionado Ahora, el emprendedor californiano Daniel "Danny" Kim combina el equilibrio del giróscopo en su prototipo C1, un vehículo de 2 ruedas con carrocería de coche burbuja que se mantiene en equilibrio incluso cuando está totalmente parado o, más importante, cuando es desestabilizado por un impacto lateral o maniobra brusca. Kirsten Dirksen de *faircompanies entrevistó a Danny Kim, fundador de Lit Motors, en el taller de la startup en San Francisco. Kim nos explica que prefirió empezar desde cero con el diseño de su C1, uno de los dos vehículos que su compañía comercializará en breve (el otro es un escúter plegable y con espacio de carga para países en desarrollo).
Diseño minimalista, especificaciones futuristas El C1 es un vehículo valiente, cuyo diseño tiene la vocación pulcra y minimalista de compañías ajenas al sector del motor (Kim menciona los diseños de Apple con recurrencia).
Pero donde el vehículo brilla realmente es en su propia concepción tecnológica, que no encaja en ninguna categoría de vehículo: sensores giroscópicos para mantenerse en equilibrio como el Segway, 2 ruedas como una motocicleta y carrocería cubierta como un automóvil (o coche burbuja; también ciclocoche). Kim también ha integrado a fondo el uso del C1 a través de una aplicación para teléfonos inteligentes, que controla la recarga de la batería de su motor eléctrico, así como su estado técnico y conducción.
Como ocurrió en los años 50 con los coches burbuja europeos (tales como el Messerschmitt KR200 "Kabinenroller"), el C1 de Lit Motors trata de instaurar un nuevo segmento: un automóvil tan pequeño y eficiente como sea posible, conservando su carrocería; o, visto desde el otro extremo, una motocicleta convertida en turismo. El vehículo tiene la agilidad y prestaciones de una motocicleta (aceleración de 0 a 100 kilómetros/hora -de 0 a 60 mph- en 6-8 segundos; batería eléctrica con rango de 241 kilómetros -150 millas- con una sola carga); y la atención por la seguridad y la estabilidad de un coche.
Comodidad de conducción, estabilidad, seguridad La verdadera osadía del C1 es su equilibrio y lo que ello conlleva en cuanto a comodidad de la conducción, seguridad y facilidad de estacionamiento, al no requerir ninguna muleta adicional para mantenerse derecho, ni siquiera cuando se ejerce presión continuada sobre sus laterales.
Sea visto como una motocicleta con carrocería de automóvil que no cae ni siquiera estacionada, o como un coche burbuja que ha sustituido las tres ruedas del Messerschmitt KR200 o los 2 ejes asimétricos del Isetta, el C1 no sólo incorpora las mejoras exigibles de cualquier vehículo burbuja diseñado en la actualidad. Sin desmerecer el diseño, la carrocería ligera y resistente, el motor eléctrico o la integración con nuestra identidad digital a través del teléfono inteligente, el giróscopo es el auténtico avance del Lit Motors C1, su verdadera "killer app", una característica que le sitúa en el futuro, un paso por delante de cualquier motocicleta o coche burbuja en cuanto a estabilidad y equilibrio en la conducción.
Volante de inercia Hace apenas una década, el concepto del que parte el C1 habría resultado todavía más atrevido: un vehículo que comparte tecnología de estabilización (giróscopo) con el teléfono inteligente (iPhone 4S) que interacciona con él habría resultado propio de una película de ciencia-ficción hace apenas unos años.
La tecnología tras la que el C1 se mantiene erguido es tan interesante como elemental. Kim emplea volantes de inercia que contrarrestan al movimiento rotativo causado por la gravedad del vehículo o incluso por una fuerza incidiendo sobre éste.
Los volantes de inercia incluido son proporcionalmente más potentes que los incorporados por el Segway y otros vehículos que tienen que superar una presión inferior.
Proporcionan 179,7 kgf m (kilopondios, o kilogramos de fuerza por metro), o 1.300 libras de fuerza por pie.
Como la potencia del giróscopo impediría el giro y otras maniobras, el C1 incorpora un sistema electrónico que analiza las necesidades a cada instante y, como consecuencia, aumenta o reduce la presión sobre los volantes de inercia, como explica Domenick Yoney en AutoblogGreen. Lo mejor de un coche, una motocicleta, un Segway La startup Lit Motors no es una empresa automovilística convencional.
La oficina de San Francisco en la que su fundador, Danny Kim, recibió a *faircompanies, se parece más a la sede de una empresa de Internet o al taller de un centro especializado en prototipos artesanales de diseño industrial futurista.
Lit Motors se beneficia de la cultura del desarrollo ágil, hasta hace poco asociado sobre todo al desarrollo de software, pero ahora aplicado también a una nueva generación de empresas del motor, muchas de las cuales comercializan vehículos eléctricos.
Es la intención de la startup de Danny Kim, que ultima los preparativos de sus dos primeros modelos, el futurista C1 con giróscopo y la moto escúter plegable y con espacio para carga.
La rígida innovación del transporte privado Desde su oficina de artesano, Danny Kim está replanteándose varias de las fronteras rígidas que han hecho de los distintos segmentos del transporte privado establecimientos estancos, donde la innovación es aplicada con rigidez y siempre de acuerdo con los cánones que han demostrado un éxito técnico y comercial previo.
Pese a la importancia que Kim otorga a la interacción ágil y desenfadada con los dos vehículos que ultima su compañía, cree que el único modo que reducir dramáticamente el coste del C1 es produciendo suficientes unidades, según el mandato de las economías de escala.
El dilema de la producción a gran escala para aumentar la competitividad de sus productos es uno de los hándicap al que se enfrentan pequeñas empresas y artesanos cualificados de los países ricos. Porque las economías desarrolladas, faltas de ofertas de trabajo, deberían animar a sus jóvenes más brillantes a que sigan la estela de emprendedores como el propio Danny Kim. Daniel Kim cree que, con un volumen de producción de 10.000 unidades, el C1 podría venderse a 16.000 dólares.
El advenimiento de la llamada movilidad sostenible parece haber cambiado la situación.
Sólo en la Costa Oeste, varias empresas fabrican motocicletas eléctricas (Zero Motorcycles del emprendedor Neil Saiki -entrevistado por *faircompanies-, Mission Motors, Brammo) y coches eléctricos, con Tesla Motors como principal aspirante a consolidarse.
Estas compañías desarrollan, no obstante, una mera versión eléctrica de vehículos convencionales.
El C1 de Lit Motors, en cambio, se atreve con la siguiente frontera, más allá de la imancipación de los combustibles fósiles: el propio concepto de vehículo y su estabilidad.
Una nueva época dorada para los inventores El taller de Daniel Kim es el lugar adecuado para trabajar en un vehículo situado en la intersección entre el vehículo personal con giróscopo, la motocicleta eléctrica y el microcoche eléctrico.
Pese a sus 30 años, el taller de Kim en el barrio de San Francisco de SOMA no sólo es el espacio creativo del que parten los dos remarcables diseños de Lit Motors.
Al contrario, los vehículos Cargo Scooter y C1 son la última obra de un artesano del diseño industrial.
Una muestra: durante la visita de *faircompanies y tras enseñarnos sus dos vehículos, Kim nos mostró otros trabajos, tales como unas gafas de lectura, una guitarra de madera y tantos otros objetos e ideas, con prototipos o todavía sin ellos.
La mesa de trabajo de Lit Motors Este eclecticismo ha contribuido a que las innovaciones del C1 huyan de lo convencional.
El prototipo de Lit Motors se merece el reconocimiento por la originalidad de la propuesta. La estabilización del giróscopo logra convertir una motocicleta eléctrica con carrocería en un coche de 2 ruedas, con las consiguientes mejoras en movilidad, maniobrabilidad, tamaño e impacto ecológico, sin por ello renunciar a la seguridad.
El taller donde todo ocurre (Lit Motors design house) es un paseo por la evolución creativa de Daniel Kim hasta llegar a los dos vehículos que pretende comercializar.
En el primer piso, Kim aparca su Land Rover con motor biodiésel, un proyecto al que dedicó 7.000 horas de trabajo. Trabajando por su cuenta y aprendiendo sobre la marcha, en un año y medio había reducido a la mitad el consumo de combustible.
Primero la actitud y, con perseverancia, el resto La conversión del Land Rover fue simplemente un primer paso. "Crecí en Portland, Oregón.
El movimiento DIY -hazlo tú mismo- es muy popular allí, y la locura de los SUV estaba en su punto álgido.
Todos mis amigos se estaban fabricando sus propias bicicletas y bolsas, mientras yo decidí mejorar la eficiencia de mi propio coche.
El segundo piso del taller está dedicado a la motocicleta Cargo Scooter. Con una inversión mínima y, eso sí, perseverancia y mucho trabajo (reconoce dedicar mucho tiempo a sus proyectos), Kim concibió el prototipo de motocicleta de carga plegable por 5.000 dólares. Según sus cálculos, el mismo trabajo con similares resultados costaría a la mayoría de compañías entre 100.000 y 500.000 dólares. C1: el "iPhone rodante" Finalmente, el tercer piso del taller de Lit Motors alberga el proyecto C1, vehículo que su creador ve como "un iPhone sobre ruedas": minimalista, pionero, con funcionalidades que, una vez mostradas al usuario, éste se pregunta por qué no han aparecido en vehículos comerciales anteriores.
A diferencia de Steve Jobs, Daniel Kim no cuenta con el crédito de décadas de trabajo ni con los ilimitados recursos de una compañía global.
Quizá esta sea, sin embargo, su principal ventaja. Parte de cero y él domina, desde la mesa del inventor, todos y cada uno de los detalles de su vehículo.
Sin herencias envenenadas ni estructuras burocráticas que coarten su dedicación.
Girocoches: los precursores tecnológicos del C1
El concepto del girocoche, un vehículo de 2 ruedas que usaba el péndulo de Foucault para mantenerse derecho, apareció descrito primero en un libro de ciencia ficción de 1911, de Kenneth Brown: Two Boys in a Gyrocar: The story of a New York to Paris Motor Race.
El primer prototipo de girocar, el Schilovski Gyrocar, fue encargado en 1912 por el conde ruso Pyotr Shilovsky. La compañía británica Wolseley Tool and Motorcar Company se encargó de desarrollarlo y entregarlo en Londres en 1914.
El vehículo era pesado (2,75 toneladas), poco potente y difícil de maniobrar, pero incluía hasta 6 espaciosas plazas en un diseño descapotable. En 1927, Louis Brennan desarrolló un girocoche más ligero y operativo con la ayuda económica de John Cortauld.
El vehículo, con motor eléctrico, se equilibraba con dos giroscopios que rotaban uno contra el otro, situados bajo los asientos delanteros. Años 60: Ford Gyron y Gyro Transports Systems Gyro-X En 1961, Ford exhibió un vehículo conceptual bautizado como Gyron, únicamente con dos ruedas y giroscopios estabilizadores.
El prototipo no estaba siquiera en funcionamiento, y la marca dejó claro que no iba a proseguir con la idea ni planeaba comercializar girocoches: Poco después, en 1967, la empresa californiana Gyro Transport Systems lanzó el modelo Gyro-X, vehículo giroscópico con 80 caballos de potencia, 200 km/h (125 mph) de velocidad punta y aceleraciones propias de una motocicleta.
El vehículo cayó rápidamente en el olvido:
Un siglo después de los primeros intentos para comercializar un coche giroscópico, el C1 desempolva la idea, esta vez no sólo con la intención de crear un prototipo como visión del futuro, sino un modelo versátil, rápido, atractivo, suficientemente económico.
BMW HP Kunst, prototipo eléctrico
A primera vista parece un diseño futurista para alguna película americana al estilo Matrix o similar, pero la verdad en bien distinta.
La casa bávara BMW ha enseñado las primeras fotografías de la motocicleta basada en la HP de BMW, que trae un motor eléctrico alimentado por una batería con iones de litio y un depósito de combustible que puede alojar hasta 20 litros de hidrógeno.
La motocicleta más ecológica de BMW ha sido bautizada con el nombre de BMW HP Kunst y está realizada con un chasis tubular de aluminio, fibra de carbono y suspensiones en las que se eliminan los muelles y montan un revolucionario sistema eléctrico magnético.
Entre los sistemas que incorporará de serie está la ayuda electrónica a la frenada y a la tracción. La potencia de la BMW HP Kunst es de 136 Cv y ha sido diseñada por Arik Schwarz, Benoitz Czyz, Charles Edouard Berche y Vicent Montreuil, estudiantes de la International School of Design de Valenciennes (Francia).

La casa bávara BMW ha enseñado las primeras fotografías de la motocicleta basada en la HP de BMW, que trae un motor eléctrico alimentado por una batería con iones de litio y un depósito de combustible que puede alojar hasta 20 litros de hidrógeno.
La motocicleta más ecológica de BMW ha sido bautizada con el nombre de BMW HP Kunst y está realizada con un chasis tubular de aluminio, fibra de carbono y suspensiones en las que se eliminan los muelles y montan un revolucionario sistema eléctrico magnético.
Entre los sistemas que incorporará de serie está la ayuda electrónica a la frenada y a la tracción. La potencia de la BMW HP Kunst es de 136 Cv y ha sido diseñada por Arik Schwarz, Benoitz Czyz, Charles Edouard Berche y Vicent Montreuil, estudiantes de la International School of Design de Valenciennes (Francia).

viernes, 3 de octubre de 2014
El coche que vuela se presentará este mes en Viena
El Flying Roadster es de una compañía eslovaca, pesa 450 kilos y tiene alas de fibra de carbono que se pliegan detrás de la cabina
Una de las visiones recurrentes que el ser humano ha tenido a lo largo del último siglo acerca del futuro pasaba en muchos casos por un mundo con automóviles voladores. Desde los Supersónicos a Regreso al Futuro, la ciencia ficción en la pequeña y la gran pantalla ha tratado este asunto en diversas ocasiones.
La idea lleva años en la cabeza de muchos. Sin ir más lejos, la primera patente es de 1903.
Ahora, en 2014, concretamente el 29 de octubre, está previsto que se presente en Viena, en la conferencia anual para la tecnología del futuro y el emprendimiento digital, el primer coche volador con opciones de ser comercializado.
Se trata del Flying Roadster de la compañía eslovaca Aeromóvil, que, según parece, realizó su primer vuelo de prueba en octubre del año pasado.
La última versión se pondrá a prueba un día antes de su estreno, el 28 de octubre.
Juraj Vaculik, cofundador de la empresa, ha señalado a The Guardian que Aeromóvil ha acelerado el proceso de creación de prototipos después de haber visto "reacciones entusiastas de la comunidad ingeniera y de diseño en todo el mundo".
Con un peso de 450 kg, con alas de fibra de carbono que se pliegan detrás de la cabina y una velocidad máxima de 124 millas por hora en vuelo, el Flying Roadster tiene dos plazas.
"Queremos hacer que el transporte personal sea más emocionante, eficiente y sostenible. Con cada vez más coches en las carreteras y los aeropuertos cada vez más llenos de gente, viajar ya no es lo que solía ser", ha señalado un responsable de la compañía.
Anteriormente, la estadounidense Terrafugia había anunciado su intención de sacar al mercado un prototipo de automóvil para volar, aunque fechó en dos años su salida.
Una de las visiones recurrentes que el ser humano ha tenido a lo largo del último siglo acerca del futuro pasaba en muchos casos por un mundo con automóviles voladores. Desde los Supersónicos a Regreso al Futuro, la ciencia ficción en la pequeña y la gran pantalla ha tratado este asunto en diversas ocasiones.
La idea lleva años en la cabeza de muchos. Sin ir más lejos, la primera patente es de 1903.
Ahora, en 2014, concretamente el 29 de octubre, está previsto que se presente en Viena, en la conferencia anual para la tecnología del futuro y el emprendimiento digital, el primer coche volador con opciones de ser comercializado.
Se trata del Flying Roadster de la compañía eslovaca Aeromóvil, que, según parece, realizó su primer vuelo de prueba en octubre del año pasado.
La última versión se pondrá a prueba un día antes de su estreno, el 28 de octubre.
Juraj Vaculik, cofundador de la empresa, ha señalado a The Guardian que Aeromóvil ha acelerado el proceso de creación de prototipos después de haber visto "reacciones entusiastas de la comunidad ingeniera y de diseño en todo el mundo".
Con un peso de 450 kg, con alas de fibra de carbono que se pliegan detrás de la cabina y una velocidad máxima de 124 millas por hora en vuelo, el Flying Roadster tiene dos plazas.
"Queremos hacer que el transporte personal sea más emocionante, eficiente y sostenible. Con cada vez más coches en las carreteras y los aeropuertos cada vez más llenos de gente, viajar ya no es lo que solía ser", ha señalado un responsable de la compañía.
Anteriormente, la estadounidense Terrafugia había anunciado su intención de sacar al mercado un prototipo de automóvil para volar, aunque fechó en dos años su salida.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)















